Hudson Gimenez - Romance Nº 1

  My review:       Romance Nº 1   is a piece in three sections, with an accompanied melody texture and a tranquil tempo, creating an atmosphere of calm and reflection. The thematic unity and the constant accompaniment of arpeggios give the piece a sense of cohesion, with a second development section and a third recapitulation section. In fact, it is constructed from a harmonic progression (accompaniment) upon which small variations on the main theme melody are layered.       Gimenez's social links:           Facebook      YouTube      SoundCloud     Enjoy  "Romance Nº 1" ,  performed by Carlos Marín Trigo:

¿Son funcionales las tonalidades en el Sistema Temperado Igual? (¡La eterna discusión!)

    Recordemos que el sistema temperado establece la equidistancia entre todos los sonidos, es decir, que el intervalo mínimo entre dos sonidos sea el de semitono. Eso nos lleva a la conclusión de que, por tanto, la distribución de los intervalos de una tonalidad mayor cualquiera, será absolutamente la misma que de cualquier otra tonalidad mayor y lo mismo en cualquier tonalidad menor. Es decir, básicamente hablando, Do mayor, en teoría, suena igual que, por ejemplo, Re mayor, Sol mayor, Mi bemol mayor, etc. Sí, en teoría (lo mismo para las tonalidades menores).

    Entonces, ¿por qué existen las tonalidades en nuestro sistema actual occidental?).

    Aquí hay dos corrientes de pensamiento, que, a lo largo de la historia, han generado muchas discusiones (a mi entender discusiones tontas, ya que no son teorías contradictorias, a menos que fanáticamente nos aferremos a alguna de ellas, sino, más bien, complementarias).

    Por un lado, hablaremos de una corriente de pensamiento desde el punto de vista de la física (la ciencia, el plano de lo concreto y objetivo) y, por otro, desde el punto de vista de la psicología (la filosofía, la estética, el plano de lo abstracto y subjetivo).

    Desde el punto de vista de la física, la explicación de las diferentes tonalidades se debe a las características y limitaciones de cada instrumento; es decir, cada instrumento puede emitir un número limitado de notas musicales, lo que hace que, para aprovechar su sonoridad con dichas notas, se deba escribir la música en determinadas tonalidades. Muy especialmente, cuando tocan en una orquesta y haya que encontrar una especie de mínimo común múltiplo, es decir, una tonalidad que se adapte a la sonoridad de todos y cada uno de los instrumentos que intervienen en esa obra.

    Hasta aquí todo bien, pero esa teoría pierde fuerza en cuanto planteamos que Sus Majestades, los Instrumentos de Tecla (órgano y piano, por ejemplo) que tienen una tesitura amplísima (pueden dar muchas notas: ochenta y ocho, en el caso del piano), ¿por qué existen obras en, prácticamente, todas las tonalidades posibles para estos instrumentos, si, siguiendo esa corriente física del pensamiento, podrían ser transcritas absolutamente todas y, en teoría, insisto, deberían sonar exactamente igual?

    Ahí es donde entra esa corriente de pensamiento más psicológica y subjetiva, que dice que hay un cierto no sé qué, que hace que percibamos cada tonalidad de manera diferente, es decir, que Do mayor, será muy exactamente igual en cuanto a tonos y semitonos que Re mayor, pero no suenan igual. La física explicaría esto desde el punto de vista de cómo los seres humanos percibimos los sonidos armónicos (esos sonidos concomitantes a un sonido real de los que ya hemos hablado en otras ocasiones), pero la mismísima física, atacaría esta corriente psicológica diciendo que la afinación de las notas musicales, a lo largo de la historia, ha cambiado, por lo tanto, esa corriente de pensamiento no tiene, tampoco, ningún sustento.

    Y volvemos a empezar y a discutir.

    Ahora, mi opinión y experiencia personal, sin ánimo de crear más polémica ni de resolver las ya existentes. Como digo, para mí, ambas corrientes son válidas y complementarias. Pitágoras consideraba la música una ciencia (¿hablamos de física?), pero la música es. también un arte (¿hablamos de estética?), por tanto, ambas corrientes de pensamiento deberían encontrarse en un punto medio.

    Mi experiencia:

    Yo, personalmente, percibo las tonalidades de manera diferente, por ejemplo, por nombrar algunas: Do mayor, para mí es luz, Mi bemol Mayor, poder, fuerza, firmeza, Re mayor, alegría, La bemol mayor, estabilidad, tranquilidad, do menor, penumbra, re menor, tristeza, sol menor, nostalgia, si bemol menor, ansiedad, etc. Y eso que todas las mayores y todas las menores tienen exactamente la misma distribución de tonos y semitonos.

    Cuando yo era estudiantes y escuché, por primera vez, el famoso impromptu de Sol bemol mayor de Schubert, me pareció estar convencido de que lo que sonaba estaba en Fa sostenido mayor, tonalidad enarmónica de Sol bemol mayor, es decir, exactamente los mismos sonidos, con otro nombre. Lo comenté con compañeros y profesores y a todos les había sucedido lo mismo que a mí ¿Todos equivocados o Schubert equivocado? ¡Podría ser que nadie equivocado! Existe una posibilidad remota de que Schubert hubiera pensado ese impromptu en Fa sostenido mayor y lo hubiera escrito en Sol bemol mayor para facilitar la lectura de la partitura.

    En conclusión, desde mi punto de vista, sin ánimo de crear polémica ni de discutir con absolutamente nadie, existe una percepción psicológica, personal de cada ego que convierte la ciencia en arte.

    ¿Y tú, también le das un significado a cada tonalidad? ¡Dímelo en los comentarios!

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