Podríamos decir que, si los sonidos son como la paleta de colores de un pintor, la tonalidad sería como la gama de colores.
En nuestra música occidental, tradicionalmente se ha compuesto música en tonalidades mayores y menores, así pues, desde el siglo XVII ha sido común escuchar que las obras musicales se llamaban, por ejemplo: "Sonata en Do mayor", "Suite en la menor", Sinfonía en Sol sostenido mayor".
¿Y de qué depende, entonces, que una tonalidad sea mayor o menor?
Bueno, pues de la forma en que ordenamos los intervalos y las escalas que las representan, a partir de la nota que la nombra.
Es decir, si recordamos la estructura de una escala mayor: T, T, ST, T, T, T, ST.
(T= tono, ST= semitono).
Y la de una escala menor natural: T, ST, T, T, ST, T, T.
Así, pues, Do Mayor, comenzará en la nota Do y, siguiendo la estructura de una escala mayor, tendremos las notas que corresponde a su tonalidad: do, re, mi, fa, sol, la, si, (do).
Si tenemos do menor, seguiremos la estructura de la escala menor (en este caso menor natural): do, re, mib, fa, sol, lab, sib, (do).
Nota: la "b" junto a unas notas, significa bemol.
Pero para que, realmente, hablemos de tonalidad y no de escala, cada nota (que, cuando hablamos de tonalidad, llamaremos grado), desempeña una función, que depende de su importancia o relevancia.
Así pues, la primera nota (primer grado) es la Tónica, su función es dar el nombre a la tonalidad y se considera la nota de mayor importancia. El segundo es la Supertónica, el tercero es la Mediante, también es un grado muy relevante, ya que, dependiendo de si el intervalo que forma con el primer grado es tercera mayor o menor, dependerá si la tonalidad es mayor o menor. El cuarto grado es la Subdominante, llamada así porque está debajo del quinto grado que es la Dominante, que está considerada la segunda en importancia, ya que, como veremos más adelante, cuando hablemos de armonía, la sucesión del quinto grado y el primero, nos lleva a lo que se llama una cadencia perfecta, es decir, nos da una sensación total de final. El sexto grado suele recibir el nombre de Superdominante y el séptimo grado de Sensible, llamado así por su atracción (musicalmente hablando) hacia la tónica, por estar a una distancia de semitono de la misma.
Bien, estos son, básicamente hablando, los elementos de una tonalidad, pero falta lo más importante, combinar esos elementos con una serie de reglas armónicas, que iremos viendo más adelante, para que realmente dicha tonalidad quede perfectamente definida y el discurso musical sea lógico.
¿Y tú, cuántas tonalidades conoces? ¡Dímelo en los comentarios!
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