Hudson Gimenez - Romance Nº 1

  My review:       Romance Nº 1   is a piece in three sections, with an accompanied melody texture and a tranquil tempo, creating an atmosphere of calm and reflection. The thematic unity and the constant accompaniment of arpeggios give the piece a sense of cohesion, with a second development section and a third recapitulation section. In fact, it is constructed from a harmonic progression (accompaniment) upon which small variations on the main theme melody are layered.       Gimenez's social links:           Facebook      YouTube      SoundCloud     Enjoy  "Romance Nº 1" ,  performed by Carlos Marín Trigo:

¡Música absoluta o música programática! ¿Con cuál te quedas?

    Recientemente hemos hablado de la música concreta y también de la música incidental.

    Hoy quiero hablaros de un par de conceptos que, quizá para muchos de vosotros, podrían ser nuevos: me refiero a la música absoluta (o música pura) y a la música programática (o música de programa).

    La música absoluta es la música per se, es decir, cualquier obra instrumental, desligada de cualquier elemento externo a la música in sí misma, ya sea un texto poético, una danza, una evocación descrita con la propia música, etc.

    Ojo: eso no quiere decir que, al escuchar cualquier obra de música absoluta, yo no pueda cerrar mis ojos y dejar que mi mente sueñe despierta, vuele, imagine, evoque, divague... pero esa no es la intención real del compositor, sino, únicamente, la de disfrutar de los sonidos de su obra en sí misma.

    Por su lado, la música programática, o de programa, es aquella en la que el compositor tiene toda la intención de hacernos evocar algo, de llevarnos a algún lugar, o presentarnos una escena descrita con los sonidos de su obra. Un ejemplo muy conocido son las Cuatro Estaciones de Antonio Vivaldi. El propio compositor escribió cuatro sonetos en los que explica lo que realmente describe en la música: el trino de los pajarillos, el pastor con su perro, el viento, etc.

    La música programática, en general, no suele llevar texto, pero sí puede ir acompañadas de anotaciones en la partitura que describen lo que el compositor quiere decir.

    Aunque, a lo largo de todos los períodos musicales se han compuesto obras programáticas, hay una que, para mí, es cumbre en este tipo de música; me refiero a "El Moldava", bellísimo poema sinfónico creado por el compositor checo Bedřich Smetana, que pertenece a la colección de poemas llamada "Mi Patria", en los que describe, precisamente, su patria.

    Concretamente, este que nos ocupa, evoca el río que lleva el mismo nombre, Moldava, desde su nacimiento, como una pequeña corriente de agua, en la selva de Bohemia, en la República Checa, ensanchándose, asistiendo a una caza y luego a una boda campesina, bailando con ninfas en una tranquila y bella noche, visitando los restos de una muralla medieval o cayendo violentamente por cataratas y rápidos para entrar triunfantemente en Praga, la capital, a la que, literalmente parte en dos y, finalmente, alejarse plácidamente hacia su muerte en el río Elba. Y todo eso contado únicamente por los sonidos de la orquesta en poco más de 13 minutos.

    ¿Cómo es eso de que nunca has escuchado música programática, pero que te gustaría iniciarte? ¡Pues a qué esperas!

    El poema sinfónico que te acabo de describir es una buena oportunidad para comenzar y ya verás que luego no podrás parar y querrás escuchar las Cuatro Estaciones de Vivaldi, la Sexta Sinfonía de Beethoven, la Sinfonía Fantástica de Berlioz, la Danza Macabra de Saint-Sanëns, el Aprendiz de Brujo de Dukas y un larguísimo etc.


    ¿Y tú, qué otras obras de música programática conoces? ¡Dímelo en los comentarios!

Comentarios