A día de hoy, aceptamos que el piano tiene un árbol genealógico bastante completo, que parte de instrumentos tan antiguos como la cítara (Edad del Bronce, aproximadamente 3000 a. C.) el monocordio (usado por Pitágoras y Euclides, entre otros) y otros instrumentos de tecla. Si bien nos centraremos en algunos de sus predecesores más directos, el clavecín (o clavicémbalo) y el clavicordio.
El clavecín es un instrumento, generalmente de cola, cuyas cuerdas son pinzadas por unas púas que se activan al pulsar sus teclas. Mientras que el clavicordio fue un instrumento, al igual que el piano, de cuerda percutida, lo cual le confería a la música cierto dramatismo y expresividad, que no tenía el clavecín, a cambio de sonoridad, que no tenía el clavicordio, al tener una caja de resonancia pequeña. Es decir, el clavecín sonaba fuerte, pero poco expresivo; el clavicordio sonaba muy poco, pero con mucha expresión.
Recuerdo, cuando era joven que, en una famosa cadena de radio española, dedicada a la música clásica, pasaron una bonita dramatización sobre la invención del piano.
En dicha dramatización, se sugería una teoría (no muy aceptada, a día de hoy) que decía que Johann Sebastian Bach encargó en cierta ocasión al famoso fabricante de órganos Gottfried Silbermann un instrumento con la expresión de un clavicordio, pero con la potencia sonora de un clavecín. Pero claro, cuando dicho fabricante se puso manos a la obra, probablemente, sin saberlo, Bartolomeo Cristofori ya estaba en trabajando en ello.
Aunque en algún tiempo de la historia se pensó que fue Silbermann el primero, hoy día sabemos que el que realmente tuvo el honor de ser el inventor del piano fue Cristofori, ya que, según distintos autores, basados en distintas evidencias, pudo haber tenido su primer piano en 1698, o 1702, o 1709 (es la fecha más aceptada, ya que es la que aparece grabada en el piano-forte más antiguo que se conoce) o 1711.
El nombre que le dio fue el de forte-piano o piano-forte, ya que producía sonidos suaves (piano) y fuertes (forte).
Aunque en su relativamente corta historia ha evolucionado mucho, básicamente un piano es un instrumento de teclas que, al pulsarlas, mueven un mecanismo de macillos que golpean sus cuerdas.
¿Y tú, conoces alguna otra historia sobre la invención del piano? ¡Dímelo en los comentarios!
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