Donna Mitchell - Consolation No. 2

  My personal review:      We had already discussed what a Consolation is in music in a previous article , as well as the possible sources of inspiration for Franz Liszt, the first composer to use the name Consolation for one of his pieces.      Donna Mitchell's Consolation No. 2 creates a calm, poetic, meditative atmosphere.      It is a piece in two sections, each of which is divided into three subsections, plus an introduction and a coda; its slow and leisurely tempo, as well as the constant accompaniment of arpeggios, are the main characteristic of this piece.      It is worth noting that the second section, although it feels like a restatement, has certain variations (especially in the second subsection), which create some interest for the listener, which is further enlivened by the surprising coda.      Mitchell's social links:      YouTube (Channel 1)      YouTube (Chann...

Un momento (muy) emotivo.

    Hoy traigo un artículo bastante corto, para recordar un momento muy emotivo que me ha sucedido recientemente.

    Todo empezó con la pandemia, que nos obligó, al menos en mi caso, a retirarnos a clases virtuales desde el lunes 16 de marzo de 2020, hasta el lunes 21 de febrero de 2022.

    No voy a entrar en todo lo que sucedió (o dejó de suceder) durante esos casi dos años de encierro, porque daría para un libro, sino más bien en lo que sucedió el día en que regresamos a clases presenciales.

    He de decir que, durante esos dos años (cuatro semestres), algunos alumnos se fueron (en el buen sentido, claro), sin poder decirles adiós y otros llegaron y, por tanto, no los conocía en persona.

    Por ello, consideré prudente, el primer día de clases presenciales, el 21 de febrero de 2022, presentarme, según un discurso debidamente preparado:

                    - Buenos días, me llamo Carlos Marín Trigo y...

                 - ¡¿Entonces...?!- fui interrumpido por un joven, del que no digo su nombre por razones éticas, que me habló con un tono lleno de entusiasmo. -¡¿Usted es... Carlos Marín...?!

                  -Sí, soy yo...- le contesté, algo confuso por la situación, observando que, la única parte de su cara que podía ver, debido a que llevaba, obviamente, una mascarilla, sus ojos, estaban completamente iluminados.

                    - ¡¿El mismo Carlos Marín que me ha dado clases en línea durante estos años?!- subió su tono de voz, llevado por su entusiasmo.

                    -Sí, claro, no... hay otro...- contesté hesitando un poco, cada vez más confundido.

                    -¡Guuuaaaaaaauuuuuu!- dijo completamente exaltado. -¡Cómo me gustaron sus clases! ¡No me perdí ni una sola!- hizo una pequeña pausa. -¡Y todo lo que aprendí!

    La verdad, en ese momento ya no supe qué decir... ya estaba todo dicho y no tenía ningún caso seguir con mi discurso de presentación que tantas horas me había costado preparar.

    ¿Y tú? ¿Alguna vez tenías preparado un discurso que no pudiste terminar por alguna razón? ¡Dímelo en los comentarios!

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