Hudson Gimenez - Romance Nº 1

  My review:       Romance Nº 1   is a piece in three sections, with an accompanied melody texture and a tranquil tempo, creating an atmosphere of calm and reflection. The thematic unity and the constant accompaniment of arpeggios give the piece a sense of cohesion, with a second development section and a third recapitulation section. In fact, it is constructed from a harmonic progression (accompaniment) upon which small variations on the main theme melody are layered.       Gimenez's social links:           Facebook      YouTube      SoundCloud     Enjoy  "Romance Nº 1" ,  performed by Carlos Marín Trigo:

¡Un alumno (muy) pintoresco!

    Caerse dos veces con la misma piedra, no está nada mal... ¿¡Pero tres...(o cuatro...)!?
    Los que de alguna u otra forma nos dedicamos a la enseñanza, siempre guardamos buenos recuerdos de aquellos alumnos que, sea por sus notas, sea por latosos, por simpáticos, por peleoneros, etc. destacaban sobre el resto.
    Pues bien, yo tengo un especial recuerdo de un alumno (no diré su nombre por razones éticas), por ser el más pintoresco que he tenido jamás (y lo digo sin absolutamente ningún ánimo de ofender, pero su forma de pensar era realmente extravagante).
    Corría el primer semestre del año 2006, cuando me llegó un alumno a clase de piano. Aclaro que, antes de comenzar el curso, es habitual que los alumnos tengan entrevistas personales con los maestros para, por un lado, ver si son aceptados por ellos y, por otro, una vez aceptados, acordar mútuamente el horaro para todo el ciclo escolar.
   Este alumno, me solicitó ser el primero de cada semana, es decir, que vendría a clases los lunes a las 08:00 a.m.
    Pasaron los días, las semanas... los meses..., y nunca se presentó a clases, con lo cual, perdió el derecho a examen, por incumplir con el 80% mínimo de asistencia necesaria para conservar dicho derecho; llegó el día más esperado del semestre (el día del examen) y se aparece a eso de las 13:00 p.m. y me "preguntó" (más bien fue una afirmación) si obviamente no tenía derecho a examen. Le contesté, con la misma obviedad que él me había preguntado, que no. Entonces me contó su triste historia: él estaba alquilado en un cuarto de estudiantes en la ciudad de Pachuca y, como viene siendo tradicional, los viernes por la tarde (los que no tienen clases los sábados por la mañana, como era su caso) se regresan a casa y el domingo en la noche (en su caso, por pasar un día más con su familia, el lunes por la mañana) vuelven a la capital para seguir sus estudios.
    Como digo, él prefería regresar el lunes por la mañana, por lo que, siendo (sin él saberlo) del mismo lugar donde yo vivía, para llegar a las 08:00, se tenía que levantar a las 05:00 de la mañana. Se reconoció perezoso y, por eso, nunca llegó a clases, pues su hora de levantarse los lunes por la mañana era a eso de las 10:00 a.m.
   Bien, dicho esto, y viendo que no se podía hacer nada más, nos fuimos nuestros 15 días reglamentarios de vacaciones y regresamos en el segundo semestre de ese año.
    De vuelta a clases, se presentó conmigo, me pidió "otra oportunidad", se la di, me volvió a solicitar la clase los lunes a las 08:00 a.m., estuvimos discutiendo durante más de una hora los motivos por los que no debía solicitarme ese horario, me prometió, re-prometió y requete-prometió que este semestre sería diferente y... le tuve que dar el horario de lunes a las 08:00 (muy a regañadientes por mi parte, ya que, como el pastor conoce a sus ovejas, el maestro conoce a sus alumnos).
    El resto del semestre sería copiar y pegar todo lo del semestre anterior, a excepción del último día.
    Ese día, se presentó a eso de las 13:00 (hasta aquí todo igual, ¿verdad?) y, según lo esperado, me contó de nuevo toda su triste historia, nada más que esta vez, el asunto tenía un poco más de drama: por ser la segunda vez que no aprobaba una asignatura (por faltas de asistencia), eso se convertía en "gracias por concursar" y se le daba de baja automáticamente.
    ¡Así es la vida!
    No mucho tiempo después, me contaron que se había ido a la CDMX a una escula de música rock que hay muy famosa (en estos momentos no recuerdo el nombre; si alguien lo sabe, por favor dímelo en los comentarios), de donde han saldio grandes rockeros mexicanos y, según parece, fue dado de baja por... ¿quéreis saber los motivos...? ¡Sería copiar y pegar la misma información! Aunque eso ya le tocaría al maestro que le dio (o no le dio) clases en dicha escuela.
    En fin, aunque parezca mentira, hay alumnos así, que se ganan un lugar en el "salón de la fama" (de ser recordados por los maestros) de una forma tan... pintoresca.
    ¿Y tú, guardas algún recuerdo especial de algún maestro o alumno tuyo? ¡Dímelo en los comentarios!

Comentarios